
Guía de adobos y salsas de Gideon
Sus objetivos diarios
Por ración
55 kcal
9 g
2 g
0 g
Míralo preparar
Nota: este vídeo puede incluir varias recetas. Espera a que aparezca el plato que has seleccionado.
Ingredientes
kétchup de plátano
0.1 bottle
Sprites
0.1 can
salsa de soja
0.1 bottle
azúcar
0.1 bag
bulbo de ajo
1 cabeza de ajo
aceite de canola
0.1 bottle
jugo o extracto de calamansi
0.1 bottle
mayonesa
0.1 bottle
salsa de chile dulce tailandesa
0.1 bottle
licuadora
1 licuadora
pincel de repostería
1 pincel de repostería
colador
1 colador
Instrucciones
KÉTCHUP DE PLÁTANO: Un ingrediente filipino por excelencia, el kétchup de plátano aporta un dulzor, consistencia y color distintivos a salsas y adobos, lo que lo convierte en un elemento indispensable para platos como los espaguetis filipinos y la barbacoa. Su sabor único, difícil de describir, combina especialmente bien con carnes fritas contundentes.
SPRITE: Los refrescos de limón y lima, como Sprite, combinan a la perfección con el sabor de la cocina filipina y son un ingrediente esencial, sobre todo en los adobos para barbacoa. Endulzan, aportan consistencia y ablandan la carne, y pueden sustituir al jugo de piña en cualquier momento.
SALSA DE SOJA: La salsa de soja, en especial la popular marca filipina Silver Swan, es un básico de la despensa. Aporta color, un toque fermentado y, sobre todo, salinidad a diversos platos. Su versatilidad se ejemplifica en una salsa filipina tradicional: una mezcla sencilla pero sabrosa de salsa de soja y jugo de calamansi, muy apreciada con frituras.
AZÚCAR: Una despensa sin azúcar está incompleta; añadir dulzor y equilibrio a diversos platos es indispensable en la cocina. El azúcar actúa como contrapeso, especialmente en platos picantes, y aporta distintos niveles de dulzor según su tipo: el azúcar blanco proporciona un dulzor puro y sutil, mientras que el azúcar moreno aporta un dulzor complejo, acaramelado y tostado.
AJO: Un ingrediente versátil, el ajo permite controlar la intensidad de su sabor en un plato: picado grueso para un toque más sutil o triturado para un sabor a ajo más pronunciado. Si bien el ajo fresco siempre es una buena opción, el ajo en polvo es la alternativa ideal para esos días en los que no quieres ensuciarte los dedos con ajo. Para pelarlo, basta con machacarlo con un cuchillo o un machete.
ACEITE DE CANOLA: Un básico en mi cocina, el aceite de canola mantiene un sabor neutro, permitiendo que otros sabores resalten. Su alto punto de humo lo hace perfecto para sellar y una excelente alternativa al aceite de oliva en vinagretas.
Jugo o extracto de calamansi: El jugo de calamansi es un ingrediente esencial en la cocina filipina. Aporta un sabor cítrico único y equilibrado a los platos, sin la acidez característica del jugo de limón. Ya sea para marinadas como la barbacoa filipina o para realzar y equilibrar los sabores grasos y aceitosos de fideos o salsas, el jugo de calamansi, similar al jugo de limón, ofrece un sabor rico y complejo que deleitará su paladar.
MAYONESA: No subestimes la mayonesa; es mucho más que un simple relleno para sándwiches. Aporta cremosidad y poder emulsionante a las salsas, y es un sustituto sorprendentemente fantástico del huevo para rebozar pescado frito y conseguir un resultado realmente jugoso.
SALSA DE CHILI TAILANDÉS DULCE: La salsa de chile tailandés dulce es la combinación perfecta de dulce, picante y ácido. Es ideal para mojar lumpia o para preparar una salsa bang bang rápida y sabrosa.
LICUADORA: Para crear salsas suaves y aterciopeladas, adobos perfectos o sopas cremosas, recurra a una licuadora. Su versatilidad y potencia dan como resultado una textura impecable y una mezcla de ingredientes perfectamente integrada, convirtiéndola en una herramienta esencial en sus creaciones culinarias.
BROCHA DE REPOSTERÍA: Una brocha de repostería es mi secreto para asegurar un recubrimiento bonito y uniforme en los alimentos, especialmente en aquellos con un recubrimiento crujiente como el pollo frito o la barbacoa, sin que pierdan su textura crujiente.
COLADOR: Un buen juego de coladores es indispensable para perfeccionar tus platos. Colar es fundamental para lograr texturas suaves y sabores uniformemente distribuidos; así es como un buen plato se convierte en una obra maestra.